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Cuando el paisaje se bebe: una cerveza con pétalos de rosa nace en Traslasierra

En Villa de Las Rosas, una cervecería artesanal decidió convertir la identidad del pueblo en sabor. La Pozeña lanzó una cerveza rosé elaborada con pétalos de rosa y flores de jamaica, una edición limitada que combina innovación, producción local y el paisaje del Valle de Traslasierra en cada vaso.

En el Valle de Traslasierra, donde el ritmo de la vida parece acompasarse con el movimiento del sol sobre las sierras, la producción artesanal encontró hace tiempo un terreno fértil para crecer. No sólo por el turismo o la cultura del “hecho a mano”, sino por una convicción cada vez más marcada: producir desde el territorio, con identidad propia. En ese camino se inscribe la cervecería artesanal Pozeña, de Villa de Las Rosas, que acaba de presentar una novedad tan singular como el pueblo que la vio nacer: una cerveza rosé elaborada con pétalos de rosa.

“La cerveza rosé de la Pozeña es una variedad que tiene pétalos de rosa”, explica Marcelo Seara, uno de los impulsores del proyecto. La idea, lejos de surgir como una excentricidad, nació de la observación cotidiana del entorno. “Queríamos hacer una edición limitada que sea bien particular de acá, de nuestro pueblo. Y Villa de Las Rosas está lleno de flores de rosas. La vidriera del pueblo son justamente los rosales”, cuenta.

La cervecería Pozeña viene transitando el camino de la innovación desde hace años. Uno de sus productos más reconocidos es la cerveza de algarroba, elaborada con el fruto del monte nativo, que ya obtuvo premios y reconocimiento. “Siempre estamos innovando con productos regionales de acá del valle”, señala Marcelo. La lógica se repite: mirar alrededor, identificar lo propio y transformarlo en una experiencia sensorial.

La cerveza rosé comenzó a elaborarse en 2025 y, por ahora, es una producción limitada. “Es nuevita, está recién salida. Gustó mucho, pero todavía la estamos investigando y la vamos a seguir mejorando cada vez más”, admite, dejando en claro que en el mundo artesanal no hay recetas cerradas, sino procesos en constante ajuste.

Además de los pétalos de rosa, la receta incorpora flores de jamaica, también conocidas como flores de hibiscus. “Son dos flores que tienen beneficios para la salud”, explica Seara, al tiempo que amplía: “La flor de jamaica aporta ácidos cítricos al cuerpo y los pétalos de rosa son muy antioxidantes. Hoy en día eso es muy importante para el ser humano”. Sin promesas exageradas ni discursos grandilocuentes, la cerveza suma así un valor que dialoga con las nuevas formas de consumo.

Pozeña funciona en el paraje Quebrada de los Pozos, a pocos minutos del casco urbano de Villa de Las Rosas, y toma su nombre de ese lugar. El emprendimiento se formalizó en 2017 como cooperativa de trabajo, aunque las pruebas y los primeros intentos venían de antes. “Desde 2017 estamos conformados como cooperativa cervecera”, recuerda Marcelo, destacando el carácter colectivo del proyecto.

Hoy, quienes visitan el valle pueden encontrarse con algo más que paisajes serranos. En un vaso de cerveza rosé, el aroma de las rosas, la identidad del pueblo y el espíritu del Valle de Traslasierra se mezclan para contar una historia distinta. Una historia que, literalmente, se puede beber.