La Cámara de Diputados le dio esta semana media sanción al proyecto de reforma del impuesto a las ganancias, que elevaría el mínimo no imponible a 15 salarios mínimos y liberaría de la obligación tributaria a cerca de 800.000 trabajadores.
Con los cambios que propone el proyecto presentado por el Ejecutivo, sólo pasarían a pagar Ganancias 88.000 contribuyentes, menos del 1% del total de las remuneraciones, jubilaciones y pensiones, de acuerdo con los cálculos oficiales.
Sí el Senado lo aprueba, el Gobierno deberá enfrentar un costo aproximado de $3 billones. Claro que el impacto de la baja de recursos no recaerá sólo sobre la Nación, sino que impactará además a las provincias: como se trata de un tributo coparticipable, también se verán afectadas con una pérdida cercana a $1,6 billones.
¿Quiénes pagarán? Pues bien, el proyecto que logró media sanción en Diputados grava a cargos de alta responsabilidad en empresas, como directores de sociedades anónimas, CEOs, gerentes y subgerentes. Igualmente se incluyen las pensiones de privilegio y funcionarios políticos.
