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Basura en Traslasierra. ¿Y si hacemos una autocrítica?

La acumulación de basura en espacios urbanos y naturales del Valle de Traslasierra es una problemática crónica. Más allá de la responsabilidad institucional, el compromiso ciudadano es elemental para mejorar la limpieza y preservar el medio ambiente.

La basura que se acumula en múltiples sectores del Valle de Traslasierra, ya sea en zonas urbanizadas o en entornos naturales como espacios verdes y ríos, se ha transformado en una problemática persistente y preocupante. Es habitual que los vecinos y vecinas eleven sus reclamos hacia las autoridades municipales y comunales, instituciones encargadas formalmente de garantizar la limpieza y el mantenimiento de estos espacios. No obstante, resulta imprescindible que como comunidad reflexionemos también sobre nuestro propio rol y responsabilidad en esta situación.

La basura no cae del cielo ni surge de manera espontánea. Detrás de cada papel, envoltorio o residuo arrojado fuera de lugar existe una persona que decide no desecharlo adecuadamente. Es innegable que somos, en buena medida, responsables de perpetuar esta realidad que nos afecta a todos, tanto en nuestra calidad de vida como en la conservación del medio ambiente.

Este medio ha señalado en múltiples ocasiones que la responsabilidad de mantener limpias las calles y espacios naturales es una tarea conjunta. Si bien corresponde a las comunas y municipios organizar la recolección, limpieza y gestión de residuos, no puede desligarse la necesidad del compromiso activo de la ciudadanía. Los vecinos y vecinas que demandan ambientes más limpios también deben asumir un papel protagónico como actores de cambio y buenos ciudadanos.

Ser un buen vecino es un acto sencillo y está al alcance de todos. Basta con utilizar los cestos y contenedores ubicados en espacios públicos, respetar los horarios y lugares designados para sacar la basura domiciliaria y, fundamentalmente, evitar arrojar residuos en la vía pública o en zonas naturales. En Villa Dolores, por ejemplo, se han instalado Eco Puntos estratégicos para la correcta separación y reciclado de residuos, lo que brinda una oportunidad concreta para cuidar el medio ambiente y reducir la contaminación.

Las herramientas están disponibles. Solo falta que la comunidad las utilice con responsabilidad y compromiso. Un tratamiento efectivo y sostenible de los residuos sólidos urbanos únicamente será posible si existe un acompañamiento real de la población. Cada persona, desde su lugar, puede aportar significativamente a esta causa, complementando las políticas públicas que implementan los gobiernos locales.

Resulta lamentable observar cómo en varios rincones del Valle de Traslasierra la basura invade espacios públicos y naturales, deteriorando la calidad ambiental y la estética de la región. En este escenario, la culpa no debe recaer exclusivamente en las instituciones estatales encargadas, sino también en quienes generan los residuos y optan por arrojar la basura sin respetar las normas básicas de convivencia y cuidado ambiental.

El desarrollo y bienestar de esta hermosa región no dependen únicamente de las acciones y políticas que emprendan las comunas y municipalidades. La voluntad y compromiso de sus habitantes para participar activamente en la vida pública y en el cuidado del entorno son determinantes para lograr cambios reales y duraderos. En esta responsabilidad compartida, cuidar la limpieza del espacio urbano y natural es la forma más tangible y cotidiana de contribuir al progreso de la zona.

Es hora de hacer una autocrítica colectiva y entender que la basura que hoy molesta a todos es producto de actitudes individuales que pueden cambiarse. Solamente así podremos disfrutar de un Valle de Traslasierra más limpio, sano y agradable para todos.

• El Ciudadano