El 11 de marzo de 1990 marcó el fin de una era en Villa Dolores. Aquel día, el último tren de pasajeros partió con destino a Buenos Aires, cerrando un capítulo de 85 años de historia ferroviaria en la región. La medida, dispuesta por el Gobierno de Carlos Menem en el marco de la reestructuración del sistema ferroviario nacional, fue recibida con resistencia por parte de la comunidad local, pero finalmente resultó irrevocable.
Aquel tren, que no sólo transportaba pasajeros sino también mercancías, era un medio de movilidad accesible para los vecinos de Villa Dolores y de localidades aledañas. Su bajo costo lo convertía en una opción preferida frente a otros medios de transporte, permitiendo la conexión con importantes centros urbanos del país. Sin embargo, el modelo ferroviario estatal estaba en declive y, con la llegada de las políticas de privatización, la continuidad del servicio fue descartada.
El cierre de la estación de tren significó la pérdida de una vía de comunicación fundamental para la zona. El 11 de marzo de 1990, un grupo de dolorenses, encabezados por el entonces intendente Melchor Martino, se congregó en la terminal para expresar su descontento. La escena contrastaba con aquella de 1905, cuando el ferrocarril El Andino llegaba por primera vez a la ciudad y un público curioso lo recibía con asombro y entusiasmo.
A pesar del paso del tiempo, muchos habitantes de Villa Dolores aún recuerdan el sonido característico de la locomotora y añoran la posibilidad de que el tren regrese algún día. No obstante, la reactivación del servicio ferroviario en la región parece poco probable, ya que la infraestructura ha quedado en el olvido y las prioridades de transporte han cambiado.
El ferrocarril en Villa Dolores fue más que un simple medio de transporte: representó una conexión con el resto del país, un motor de desarrollo y un símbolo de progreso. Su desaparición marcó el fin de un ciclo en la historia local, dejando en la memoria colectiva el recuerdo de aquellas vías que un día fueron sinónimo de movimiento y crecimiento.