Con el sol en lo alto y las sierras como telón de fondo, el Valle de Traslasierra vuelve a confirmar por qué es uno de los destinos más buscados de Córdoba durante la temporada estival. Ríos de aguas claras, cascadas imponentes y balnearios preparados para recibir a miles de visitantes conforman un circuito que combina naturaleza, descanso y aventura. En ese mapa del verano, hay cinco lugares imperdibles.
Las Maravillas, en San Lorenzo, se mantiene como uno de los clásicos infaltables. Ubicado sobre el río Panaholma, ofrece aguas templadas y piletones amplios que invitan tanto a nadar como a relajarse. Los sectores con arena y las áreas seguras para niños lo convierten en una opción predilecta para familias que buscan pasar el día completo junto al río, con comodidad y tranquilidad.
En Mina Clavero, la Cascada de Toro Muerto despliega un perfil más audaz. Sus saltos de agua y profundidades la posicionan como un punto ideal para los amantes de los clavados y la adrenalina. Sin perder el espíritu familiar, suma sectores con arena y espacios aptos para todos, lo que explica su alta concurrencia a lo largo de toda la temporada.
A pocos kilómetros, en Nono, Paso de las Tropas conserva ese equilibrio entre lo turístico y lo local. A sólo cinco kilómetros del centro, sus ollitas profundas permiten nadar con comodidad, mientras el entorno serrano invita a quedarse sin apuro. Es uno de esos lugares elegidos tanto por visitantes como por vecinos de la zona.
El Río de los Sauces, que atraviesa Mina Clavero, Arroyo de los Patos y Nono, es sinónimo de permanencia. Su agua cristalina, templada y de poca profundidad —el clásico “pandito”— lo transforma en un espacio ideal para familias con niños. La posibilidad de permanecer de manera segura durante todo el día lo sitúa entre los más valorados del valle.
En el sur de Traslasierra, el Balneario Municipal de San Javier y Yacanto suma paisaje y servicios. Enclavado en las Sierras Grandes de Córdoba, se destaca por su entorno natural y por ofrecer alternativas recreativas pensadas para todas las edades, en un marco de calma y contacto pleno con la naturaleza.
En cuanto a los valores de ingreso, Las Maravillas tiene un costo de 6.000 pesos por persona o 20.000 pesos por auto; la Cascada de Toro Muerto, 8.000 pesos para adultos y 4.000 para menores; y el balneario de San Javier, 5.000 pesos por persona, con tarifas reducidas para menores a 3.000 pesos y descuentos para jubilados. En todos los casos, los administradores trabajan en alternativas para facilitar el acceso a grupos familiares.
Ya sea en familia, en pareja o en solitario, siendo turista o vecino local, Traslasierra ofrece opciones para todos los gustos. Entre sierras, ríos y balnearios, el verano se vive a cielo abierto, con el agua como protagonista y el paisaje como invitado permanente.

