El obispo de Cruz del Eje, monseñor Hugo Ricardo Araya, presidió días atrás una misa en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes y San Nicolás de Bari de la ciudad de Cruz del Eje y bendijo la capilla de adoración eucarística permanente anexa al templo parroquial, que es la primera de este tipo en la Diócesis.
La capilla de adoración eucarística perpetua es un proyecto que esa parroquia buscaba realizar desde hace muchos años. El párroco, monseñor Vicente Zappia, expresó que este proyecto estaba inspirado en la devoción a la Eucaristía que contagiaban dos santos que providencialmente fueron canonizados el mismo día: San José Gabriel Brochero, presbítero cordobés, y San Manuel González García, conocido como el “apóstol de los sagrarios abandonados”.
En la homilía, monseñor Araya planteó que, “para que el cambio sea profundo y en serio, debemos cambiar el modo de vincularnos, que se transformen nuestras relaciones poniendo los ojos en el amor de Dios”.