La provincia es hogar de 42 especies nativas, entre mojarras, mojarritas, dientudos, dorados y hasta pirañas. Tres de ellas no viven en otro rincón del mundo y están en serio peligro de extinción.
Años atrás, los ríos y las lagunas de Córdoba tenían una gran diversidad de peces: mojarras, bagres, tarariras, palometas y viejas del agua. Lamentablemente, desde hace algunos años, se está dando una preocupante baja en la fauna acuática provincial.
En Córdoba, la fauna ictícola alcanza a 51 especies de peces, de los cuales 42 son nativos. “El grupo mejor representado son los characiformes, que incluye a las mojarras, mojarritas, dientudos y tarariras. Tenemos 10 especies”, señala al rotativo La Voz María de los Ángeles Bistoni, experta en fauna ictícola, del Instituto de Diversidad y Ecología Animal de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
La especialista es autora principal del libro Peces de la provincia de Córdoba (Editorial de la UNC), que contiene la primera categorización de estas especies según su estado de conservación.
De acuerdo a la información, hay tres especies de mojarras que se encuentran únicamente en nuestra provincia, particularmente en zonas restringidas de las cuencas de los ríos Suquía y Xanaes. Se trata de P. hermosus, B. eigenmanni y A. cordovae. “Algunas de ellas no han sido vistas en los últimos años o su abundancia se ha visto reducida marcadamente. Por ello, son incluidas en la categoría más preocupante, la de peligro de extinción”, señala Bistoni.
Con varias décadas de experiencia, Bistoni sólo pudo ver a Astyanax cordovae, un “mojarrón cordobés”. A las otras dos las conoce sólo por citas bibliográficas de décadas pasadas. “A. cordovae tiene el cuerpo alto y es más azulado que otras mojarras. Es muy lindo. Pero no es tan sencillo distinguirlo de otras mojarras. Mide hasta 17 centímetros”, detalla ante el tabloide cordobés.
A través de la recopilación de bibliografía existente sobre las distintas especies y con la experiencia de diversos investigadores, Bistoni y otros colegas determinaron que 12 de las especies nativas de peces de Córdoba se encuentren incluidas en alguna categoría de amenaza. Representa el 28,6% del total, según consigna el rotativo.
La pérdida de abundancia y diversidad de peces se debe a varios factores, vinculados todos con la acción humana: la contaminación de sus ambientes y eutrofización, la existencia de agroquímicos y especies invasoras, el desmonte y la consecuente degradación de los cursos de agua, sequías extremas y altas temperaturas.

